Carlos Carrera: El autor que dibuja la oscuridad con luz
- cameorevista
- 27 jul
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Por Armando Armenta
Volvió a casa. Carlos Carrera, uno de los cineastas más provocadores y brillantes del cine mexicano, regresó a Guanajuato Capital para ser homenajeado en el Festival Internacional de Cine Guanajuato (GIFF). En el histórico Teatro Cervantes, sostuvo una conversación cercana y lúcida con el productor y director Roberto Fiesco. Fue un reencuentro no solo con el público, sino también con su propia obra.
Carrera, quien ha dirigido títulos como La mujer de Benjamín, El crimen del padre Amaro y Ana y Bruno, confesó que ver sus películas tan de cerca, en tan poco tiempo, le resulta una experiencia extraña. “A veces siento que esas escenas no las filmé yo. Como si otro las hubiera hecho”, dijo con una mezcla de timidez y honestidad que conmovió a los presentes.
Conocido por dibujar a mano sus storyboards y por preferir la espontaneidad de las primeras tomas, Carrera reveló que le gusta ensayar, pero no para montar escenas. “Lo montado pierde emoción”, aseguró. Esa búsqueda constante por lo genuino ha marcado su estilo desde el inicio, y se ha mantenido en su paso tanto por la ficción realista como por la animación, género que lo hizo enamorarse del cine desde joven.
Un día antes de la charla, el GIFF le rindió homenaje en el Teatro Juárez. Ahí, frente a un público de pie, se le entregaron dos distinciones que resumen décadas de entrega artística: la Cruz de Más Cine del GIFF y la Medalla de Plata de la Filmoteca UNAM, elaborada con plata reciclada de su laboratorio fotoquímico. El momento fue acompañado por los actores Vanessa Bauche y Juan Manuel Bernal, colaboradores cercanos del director. Bauche, conmovida, lo definió con precisión: “Carlos Carrera tiene una habilidad que muy pocos: hablar desde lugares valientes, arriesgados, oscuros… pero hacerlo con una belleza trágica. Es uno de nuestros narradores visuales imprescindibles”.
Carrera agradeció con palabras sencillas pero profundas: “No hay nada mejor que ver cómo surge vida de esos dibujitos que hago… pero todo lo que ven en pantalla es obra de muchos. Esto no se hace solo”.
Nacido en la Ciudad de México en 1962, estudió Comunicación en la Ibero y cine en el CCC. Pulió sus habilidades en animación bajo la tutela de Ludwik Margules en el teatro. En 1991 debutó con La mujer de Benjamín y tres años después ganó la Palma de Oro en Cannes con el cortometraje El héroe. En 2002, El crimen del padre Amaro lo llevó a una nominación al Oscar. Además, fue impulsor del Rally Malayerba, antecedente del actual Rally Universitario GIFF, y presidió la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas entre 2010 y 2012.
Carlos Carrera no solo filma: piensa, traza, imagina, arriesga. No le teme a los tabúes ni a los grises de la conciencia humana. Por eso, cuando se mira en sus películas, lo hace con asombro. Como quien se encuentra frente a una criatura que ya no le pertenece. Como quien ha dado vida… sin saber del todo cómo. #giff #mascineporfavor



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